receta de torrijas de mi abuela

torrijas de mi abuela

¿Oís eso? Son los tambores de la Semana Santa que ya están a la vuelta de la esquina.

Tengo muy buenos recuerdos de esta época. No por la tremenda vocación ni mucho menos por pasar horas de pie viendo las procesiones, sino por las torrijas de mi abuela. Están riquísimas, jugosas y tiernas, con un sabor a leche merengada que es para chuparse los dedos.

Esta receta de torrijas va dedicada al chef de la familia, innovador y tradicional a la vez. Lleva en la sangre la vena de mi abuela María y su amor por la cocina. Respecto a la receta, seguro que él le echaría un chorreoncito de ron o un poquito de comino por alguna parte… Rafa, toda tuya! Un beso

 

Torrijas de leche merengada, con canela y piel de limón

 Deliciosa receta de torrijas de leche con canela. Receta de la abuelaDeliciosas torrijas de leche con canela

torrijas de mi abuela
Raciones 4
Esta receta de torrijas es la versión tradicional que mi abuela preparaba y mi madre prepara cuando llega la época. Para servir, a mí me gustan con un buen chorro de miel de abeja, aunque hay muchas otras variaciones, como con azúcar y canela. Estas torrijas están deliciosas. Es una tentación difícil de evitar, y ¡un pecado dejarse una en el plato!
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Preparación
15 min
Cocción
20 min
Total
35 min
Preparación
15 min
Cocción
20 min
Total
35 min
Ingredientes
  1. 1 bollo de pan de hogaza semiduro
  2. 500 ml de leche
  3. Piel de un limón mediano
  4. 2 ramas de canela
  5. 2 cucharadas de azúcar
  6. 1 huevo grande
  7. Aceite suave para freír
  8. Canela recién molida
  9. Miel de abeja para servir
Cómo se hace
  1. Calentamos la leche con el azúcar, la piel del limón y las ramas de canela hasta hervir en un cazo. Tras hervir unos 5 minutos, retiramos la piel de limón y la canela, reservamos y dejamos que enfríe totalmente. Vertemos en un plato hondo (hasta lo que quepa). Utilizaremos platos hondos o boles que tengan el tamaño apropiado para introducir las rodajas de pan.
  2. Ponemos a calentar una sartén pequeña con el aceite hasta cubrir la mitad.
  3. Preparamos una bandeja con papel de servilleta que nos servirá para poner nuestras torrijas una vez fritas. El papel ayudará a absorber el exceso de aceite.
  4. Cortamos el bollo en rodajas de un dedo de ancho (1,5 cm).
  5. Batimos el huevo en un plato hondo.
  6. Remojamos bien las rodajas en la leche hasta que hayan empapado bien. Luego pasamos por el huevo de una en una.
  7. Acto seguido las freímos una a una cuando el fuego está muy caliente. Doramos por ambos lados y sacamos a la bandeja con el papel para retirar el exceso de aceite.
  8. Dejamos enfriar y reposar. Espolvoreamos con canela y pasamos a otro recipiente.
  9. A mí me encantan del día anterior cuando los sabores se han intensificado.
Mis truquitos
  1. Si lo tuyo no es la miel, puedes rebozar las torrijas con azúcar y canela.
  2. Se conservan en la nevera en un recipiente cerrado hasta 3 días si es que queda alguna en esa fecha.
¡dale candela, María! http://www.dalecandelamaria.com/recetas/

 

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